Friday, May 15, 2026

 LA CUMBRE CHINA–ESTADOS UNIDOS  O EL JUEGO DEL TOMA-Y-DACA

Por: Javier F. Miranda Prieto

Hace un año, Trump hablaba de doblegar a China. Esta semana el presidente norteamericano
aterriza en Pekín sonriendo, llamando "amigo cordial" a Xi Jinping y buscando buenos
negocios para salvar a su maltrecha economía.

La mítica plaza de Tiananmen en Pekín, será uno de los escenarios de la cumbre entre los dos líderes más poderosos del mundo, en uno de los encuentros políticos más importante de los últimos años.

El 14 y 15 de mayo el presidente de Estados Unidos Donald Trump y el mandatario de China Xi Jinping, se encontraran en la capital china en el marco de una agenda muy nutrida, que tiene como principal finalidad destrabar varios temas de la agenda global: Irán y el Estrecho de Ormuz, Taiwán y el apoyo que le puede brindar Washington a la provincia rebelde china, el tema sobre el comercio y aranceles y un asunto fundamental como la tecnología, la exportación de chips y el desarrollo de la inteligencia artificial.

Trump está interesado en la influencia que puede tener China en Irán, para que presione a los ayatolás para la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz. Un tema muy sensible también para la propia China, ya que para Pekín le es vital el petróleo que pasa por esa vía marítima.

Por otra parte, China busca que Trump renuncie al apoyo militar y diplomático que la Casa Blanca le presta a Taiwán en relación a su anhelo de independencia total de Pekín, pero el gobierno de Taype teme que el presidente norteamericano use ese tema para negociar con el mandatario chino la compra de productos agrícolas estadounidenses y de aviones Boeing de fabricación norteamericana y con ello tratar de paliar la grave crisis económica que le está causando la guerra en el Medio Oriente.

“Con la mira puesta en las elecciones

  legislativas del mes de noviembre,

 Trump busca afanosamente que China

 lo ayude a fortalecer su mercado interno,

 golpeado por la guerra en Irán”

De la misma manera, Trump podría reducirle los aranceles a China a cambio de nuevos acuerdos comerciales con sectores industriales norteamericanos de alta tecnología. Hay que recordar que de las 74 tecnologías de impacto global, China domina y tiene el monopolio de 66 de estas. Por eso Trump quiere lograr que Pekín limite su expansión en la exportación de chips, donde Estados Unidos lidera el mercado en el mundo y si es posible, frenar la expansión de China en el desarrollo de la inteligencia artificial, un ámbito de alta competitividad entre ambas potencias.

Con la mira puesta en las elecciones legislativas del mes de noviembre, Trump busca afanosamente que China lo ayude a fortalecer su mercado interno, golpeado por la guerra en Irán y por la subida de los precios del petróleo y sus derivados. Xi Jinping sabe que tiene la llave para torcer ese revés económico sufrido por Estados Unidos, pero a cambio va intentar lograr muchas concesiones por parte de Trump para seguir fortaleciendo su posición casi hegemónica en el mundo.   

Hace un año, Trump hablaba de doblegar a China. Ahora el presidente norteamericano aterriza en Pekín sonriendo, llamando “amigo” a Xi Jinping y viajando rodeado de Elon Musk y otros CEOs de la industria tecnológica para pedir negocios. Así termina la guerra comercial y militar que Trump vendió como una cruzada patriótica: con Estados Unidos debilitado tras el desastre en Irán, necesitando que China ayude incluso a reabrir el Estrecho de Ormuz y salvar la estabilidad económica global.

“China busca que Trump renuncie

  al apoyo militar y diplomático que la

 Casa Blanca le presta a Taiwán en relación

 a su anhelo de independencia total de Pekín”

Mientras Washington buscaba frenar a Pekín con aranceles y amenazas, China reforzó su poder industrial y tecnológico. El imperio que presumía de mandar en el mundo, ahora ruega que le compren soja, ternera y aviones Boeing. Y Xi lo recibe desde una posición de fuerza que hace apenas unos años parecía impensable.

Como vemos, la cumbre de Pekín se ha convertido, más que en un dialogo de alta política internacional, en un común y ventajoso juego del Toma-Y-Daca.

No comments:

Post a Comment