SOMALIA: ¿EL NUEVO PROTECTORADO TURCO EN EL CUERNO DE ÁFRICA?
No es novedad el hecho de que ha comenzado la carrera por la hegemonía
en África por parte de las grandes potencias, pasando a menudo desapercibidas las
potencias medianas. Sin embargo, su papel es muy relevante para la
configuración del continente y para su propia política exterior. Desde hace
años Turquía viene ejecutando una estrategia orientada a la expansión en las
zonas del Medio Oriente, Asia y África en detrimento de Europa.
El Cuerno de África es una región de enorme valor estratégico
en la que las grandes y medianas potencias se han expandido, pero el caso de
Somalia estaba menos disputado por la larga inestabilidad y violencia que padece
desde hace décadas. Sin embargo, esto no parece haber supuesto un inconveniente
para los turcos, que han demostrado poder moverse en terrenos inestables como
el caso de Libia llevando a cabo una estrategia de expansión en todos los ámbitos
de la política somalí.
La noticia se publicó hace una semana pero pasó casi
desapercibida, el cable señalaba que el despliegue de tres cazabombarderos F-16
por parte de Turquía en Mogadiscio capital somalí, “tenía como objetivo
proteger las inversiones turcas en energía y puertos espaciales”. También se
citaba una declaración turca que reafirmaba la integridad territorial de
Somalia en medio del reconocimiento de Somalilandia, la provincia rebelde
somalí, por parte de Israel y se comprometía a apoyar la lucha contra el
terrorismo yihadista, insinuando que planea desempeñar un papel más importante
en dichas misiones en territorio somalí. El medio añadió que Turquía ya cuenta
con drones armados y helicópteros artillados en Mogadiscio.
“Ankara ha entrenado a miles de soldados
somalíes, lo que representa un tercio de
su ejército…además, Turquía recibe
la friolera del 90% de los ingresos
de Somalia por petróleo y gas”
Recordemos, que este país euro-asiático opera actualmente una
gran base militar instalada en la capital somalí, mientras que empresas turcas
administran tanto el aeropuerto como el principal puerto de la ciudad. Ankara
también ha entrenado a miles de soldados somalíes, lo que representa
aproximadamente un tercio del ejército de Somalia, tanto en Turquía como en su
base de Mogadiscio, conocida como Turksom. Cabe mencionar además que, según se
informa, Turquía recibirá la friolera del 90% de los ingresos de Somalia por
petróleo y gas en alta mar según el acuerdo desigual firmado en 2024.
En realidad, este conjunto de hechos sugiere de forma
convincente que Somalia se ha convertido en un protectorado turco de facto en
pleno Cuerno de África, lo que intensifica la rivalidad entre Turquía e Israel
tras el reconocimiento de Somalilandia por parte del gobierno sionista. Si bien
algunos niegan la existencia de dicha rivalidad, ya que Turquía siguió
permitiendo el transito del petróleo azerbaiyano por su territorio rumbo a
Israel durante los bombardeos a Gaza, esto es tan deshonesto como afirmar que
Rusia y la OTAN no son rivales porque Rusia aún vende parte de su petróleo y
gas a los miembros europeos del bloque. No hay que confundir la amistad o
enemistad entre países, con la defensa de sus propios intereses económicos.
Tras aclarar este importante detalle, es posible que el
despliegue de los famosos F-16 de Turquía en Mogadiscio forme parte de sus
preparativos para una campaña militar contra Somalilandia, alineada con Israel,
cuyo yacimiento de petróleo y gas en alta mar Ankara considera suyo tras su
acuerdo con Mogadiscio. Para evitar malentendidos, dicha campaña podría no ser
inminente ni inevitable, pero el mes pasado se evaluó que la naciente “OTAN
islámica” -proyecto de alianza militar en desarrollo formado por Arabia
Saudita, Pakistán y Turquía- podría pronto poner la mira en Somalilandia.
“Somalia se ha convertido en un protectorado
turco de facto en pleno Cuerno de África,
lo que intensifica la rivalidad entre
Turquía e Israel tras el reconocimiento
de Somalilandia por parte del gobierno
sionista”
La idea principal es que la alianza de Turquía con Somalia
podría combinarse con la alianza, supuestamente planeada, de Arabia Saudita con
Somalia y Egipto, así como con la alianza firmada en setiembre pasado con
Pakistán, que también es aliado de Turquía y firmó su propio pacto de seguridad
con Somalia el año pasado, para crear una alianza contra Israel. Como se sabe,
los cinco países islámicos están en desacuerdo con Israel por diversas razones,
por lo que comparten el interés político de ayudar a Somalia a reconquistar
Somalilandia para asestar un golpe simbólico al estado judío por estos medios.
Estados unidos es consciente de todo esto, sobre todo porque
sigue siendo el principal socio antiterrorista de Somalia, a pesar de los duros
comentarios de Trump sobre este país y su población. Sin embargo, aún no ha
reaccionado a esta emergente alianza anti-Somalilandia ni al despliegue de los
aviones F-16 de Turquía a Somalia. Esto sugiere una aprobación tácita (al menos
por el momento), lo que podría generar un dilema de seguridad entre la “OTAN
islámica” y Etiopía, un país sin litoral, cuyo líder busca diversificar su
independencia de Yibuti para acceder al mar.
La pequeña Yibuti puede considerarse parte de este bloque debido
a sus recientes acuerdos portuarios con Arabia Saudita y Egipto, mientras
Eritrea y Sudán ya son aliados de Egipto, que también tiene tropas en Somalia
con el pretexto de combatir el terrorismo. El resultado final es el surgimiento
de una alianza regional contra Somalilandia, cuya posible reconquista por parte
de Somalia, llevaría a este bloque a controlar la única ruta alternativa de
Etiopía al mar, lo que podría llevar a su posterior subordinación. Con ello
estaríamos confirmando la existencia de Somalia como protectorado turco de
facto en pleno Cuerno de África.






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