YIBUTI:
LA PERLA DEL MAR ROJO…PARA CHINA
El pequeño Yibuti es un Estado modesto en tamaño, con apenas
23 mil kilómetros cuadrados de extensión y una población que no llega al millón
de habitantes. Pero es su ubicación geográfica lo que le da un estatus especial
que no tiene parangón en el mundo. De hecho, la República de Yibuti está
situada a la salida del Mar Rojo, en las inmediaciones del estrecho de
Bad-el-Mandeb. Es un punto de cruce imprescindible en la ruta marítima entre
Asia y Europa y un estratégico punto de unión entre la Península Arábica y el
Cuerno de África.
Factores que explican la presencia de numerosas bases
militares de potencias extranjeras (China, Estados Unidos, Francia, India, Japón,
Italia, Alemania, Arabia Saudita). Su ubicación estratégica y su importancia
geopolítica es tal que China ha introducido a esta pequeña república africana
en su proyecto de la Ruta de la Seda Marítima. Algo que ha despertado las
suspicacias de otras potencias como: Estados Unidos, India o Japón, entre
otras, con intereses también en Yibuti, y mucho más allá.
En una región africana sacudida por el conflicto y la
violencia, como las costas del Mar Rojo, desde Somalia a Yemen, pasando por Eritrea
o Etiopía, su estabilidad ha convertido a Yibuti en la mejor base de
operaciones, con instalaciones de varias potencias. Pero también en la mejor
punta de lanza para la defensa de otro tipo de proyectos e intereses que van
más allá de lo estrictamente geoestratégico para adentrarse ya en lo
geoeconómico.
“Con la presencia de grupos yihadistas como
Al-Shabaab en Somalia y la fuerte rivalidad
étnica en Etiopía, la pequeña Yibuti con una
situación estratégica privilegiada destaca
como un país de relativa estabilidad”
IMPORTANCIA
GEOESTRATÉGICA:
Con el paso de los años, el Cuerno de África se ha ido
convirtiendo en epicentro de la actividad militar extranjera. Una región en la
que se han ido desplegando tropas de diferentes países en el marco de la lucha
contra diferentes organizaciones terroristas, contra el auge de la piratería en
sus aguas, pero principalmente para la defensa de los intereses geopolíticos de
las grandes potencias.
Pero en una zona tan inestable, con más de un conflicto
armado en desarrollo como Etiopía, Eritrea, Sudán y Yemen o, por ejemplo, con
la presencia de grupos yihadistas como Al-Shabaab en Somalia y la fuerte
rivalidad étnica en Etiopía, la pequeña Yibuti con una situación estratégica
privilegiada destaca además como un país de relativa estabilidad -gobernada por
un régimen autoritario desde hace tres décadas-. Por ello, Yibuti es el lugar
que alberga un mayor número de tropas extranjeras en suelo africano y una mayor
densidad de las mismas por kilómetro cuadrado y por número de habitantes en el
mundo.
El caso de Francia merece una mención especial. Es la
ex-potencia colonial (1883-1977) y ya estaba presente en suelo yibutiano con
anterioridad, lugar desde el que accedía, y accede hasta hoy, a sus territorios
de ultramar de la región y desde el que proyecta su influencia en el Océano
Indico Occidental, el Este de África y Oriente Próximo. Aparte de París, hay
actualmente en Yibuti bases militares de Estados Unidos (desde 2003), Italia,
Japón, Alemania, España y China (desde 2017) que dispone además de su propio
muelle. Arabia Saudita e India se suman a la lista de países con interés de asentarse
en esta pequeña nación africana.
“China inaugura su base militar en Yibuti en
2017
la primera de su ejército fuera de territorio
chino.
Allí mantiene desplegados a 400 soldados,
tienen
su propio muelle, un helipuerto, una pista de
aterrizaje
y amplios depósitos de municiones y
armamento”
Estados Unidos tiene 4 mil efectivos en la base militar de
Camp Lemonnier desde 2002, su única base permanente en territorio africano y el
país con mayor número de soldados allí. Desde esas bases los norteamericanos ha
llevado a cabo operaciones en Irak, contra los yihadistas en Somalia y contra
Al Qaeda en la Península Arábica. Para EE.UU Yibuti es un punto logístico
crucial y pieza central de una red de bases de drones y de vigilancia, aparte
de su utilidad para la presencia estadounidense en el noroeste del Océano
Indico.
Por su parte, China inaugura su base militar en Yibuti en 2017
cerca del puerto Doraleh, la primera de su ejército fuera de territorio chino.
Allí mantiene desplegados a 400 soldados, tienen su propio muelle, un
helipuerto, una pista de aterrizaje y amplios depósitos de municiones y
armamento. Unas instalaciones que han servido para sus operaciones contra la
piratería, para la evacuaciones de civiles de otros “puntos calientes” del
continente africano y como base para trabajadores humanitarios.
Como se ha visto líneas arriba toda aquella potencia, de
mayor o menor rango, que se precie de tal nombre y que disponga de alguna
capacidad para proyectarse estratégicamente (ya sea económica o militarmente)
debería de tener o, al menos intentarlo, un “pie” en esta zona del globo.
“China lleva a cado grandes inversiones en
este
pequeño país ribereño al Mar Rojo, que entra
a
formar parte de su proyecto de la Ruta de la
Seda
Marítima (un corredor comercial, industrial y
de
conectividad entre Asia, Europa y África)”
IMPORTANCIA
GEOECONÓMICA
Yendo más allá del aspecto puramente militar, hay otros
motivos para establecerse en este codiciado territorio africano. Entre ellos,
la cada vez más imperiosa protección de los propios intereses comerciales en un
área (las costas del Mar Rojo) que se ha convertido en el foco de la atención
de las potencias globales, añadida a la creciente relevancia del continente
africano en materia de recursos naturales y su proximidad a las principales
rutas marítimas comerciales, justo en un momento de competición por la
prevalencia entre estas mismas potencias.
Y todo apunta a que China es la primera en actuar, porque su
relación con Yibuti va bastante más lejos de una mera base logística. Lleva a
cado grandes inversiones en este pequeño país ribereño al Mar Rojo, que entra a
formar parte de su proyecto de la Ruta de la Seda Marítima (un corredor
comercial, industrial y de conectividad entre Asia, Europa y África) como uno
de sus puntos esenciales.
Un dato adicional, en las
proximidades de Yibuti, y en beneficio de Pekín, están ubicadas las principales fuentes de petróleo y energía,
como Arabia Saudita e Irán, y en naciones como Sudán y Sudán del Sur China ha
llevado a cabo importantes inversiones en su industria petrolífera. Además, en
el este africano China ha construido varios puertos, modernas vías ferroviarias
y es un socio relevante para las islas Seychelles y Madagascar, lugares muy
próximos a Yibuti donde el Gigante Asiático extrae minerales y energía con lo
que sustenta su crecimiento económico. Como vemos, la pequeña Yibuti seguirá
brillando como la única perla anclada en el Mar Rojo…pero para beneficio
principalmente de China.
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