RD DEL CONGO - UGANDA: ¿VECINOS Y RIVALES?
![]() |
| Milicias de las Fuerzas Democráticas Aliadas ADF llevan a cabo ataques nocturnos en aldeas al Este de la RD del Congo. Grupo musulmán armado que ingresaron de Uganda hace más de dos décadas. |
Las ADF son un grupo rebelde islámico fundado en los años 90 que se oponía al gobierno del dictador ugandés Yoweri Museveni -actualmente en el poder- y que viene operando desde las selvas congoleñas desde 1995. En los primeros años ocupaban parte del territorio de Benin, en la estratégica provincia de Kivu Norte, y salvo notables excepciones, mantenía una buena relación con las comunidades locales, al menos hasta el 2005. Entre 2013 y 2015 comenzaron a perpetrar terribles crímenes contra la población civil, hasta nuestros días. Más que motivos religiosos, el terror ejercido por las ADF le sirve para sobrevivir en la selva: controlando las cosechas de la zona, realizando secuestros y robos, reclutando nuevas milicias y accediendo a zonas mineras.
Las consecuencias del accionar de esta banda criminal han sido espantosas: entre el 2014 y la actualidad más de 12,750 civiles han sido asesinados, registrándose 2,577 heridos y 3,196 personas desaparecidas en el mismo periodo, información proporcionada por el Centro de Estudios por la Paz y los Derechos Humanos CEPADHO que dirige el periodista congoleño Daniel Michombero.
"Luego de siete años del inicio de la operación Shujaa,
no es arriesgado señalar que Uganda no ha buscado
la destrucción de las ADF, sino alejarlas de sus fronteras,
con el evidente interés de acosar a su vecino congoleño"
En noviembre de 2019 los gobiernos de Kinshasa y Kampala dieron inicio a la Operación Shujaa ("Valientes" según lengua suajili), acción conjunta de ambos ejércitos para acabar con este sanguinario grupo armado. Pero esta operación, hasta la actualidad, no ha conseguido sus objetivos. En la parte positiva está la seguridad que han logrado implantar en algunas zonas de Uganda, eliminando y capturando a líderes de rango menor. Pero las ADF se han extendido a otros territorios y provincias del Congo, aliándose con otros grupos armados de la zona, en especial en la provincia de Benin, quedando la población de la zona desprotegida. Es por ello, que luego de siete años del inicio de la operación Shujaa, no es arriesgado señalar que Uganda no ha buscado la destrucción de las ADF, sino alejarlas de sus fronteras, con el evidente interés de acosar a su vecino congoleño.
Acabar con las ADF no es tarea fácil pese a, o gracias, al reducido número de sus efectivos, unos miles de milicianos. Estos "asesinos silenciosos", como los califica los Cascos Azules de la ONU, que evitan los choques directos con fuerzas superiores, se mueven rápidamente en grupos pequeños en un amplio territorio que los favorece. Es por ello, que para acabar con este ejército irregular es necesario un amplísimo despliegue de fuerzas en grandes extensiones y que se mantengan por mucho tiempo, para proteger a la población civil y para evitar los habituales retornos de los milicianos a posiciones de las que huyeron.
Y todo ello, visto desde el lado ugandés, ¿para qué? Las ADF siembran el terror y masacran principalmente a la población congoleña y son contadas las acciones en territorio de Uganda, mientras del lado congoleño sus crímenes son casi diarios y han costado miles de vidas. Según la opinión de observadores en la zona, Kampala ha utilizado la Operación Shujaa para expulsar a esta milicia rebelde de su territorio. Si se comparan los territorios ocupados por las ADF en los primeros años de la operación militar conjunta y la actualidad, se comprueba que la expulsión de esta milicia rebelde de territorio ugandés se ha conseguido en su mayor parte.
"Estos operativos militares conjuntos han servido
a Uganda para tomar posiciones y control de territorios
del Este del Congo y aumentar su poder en la explosiva
como rica región congoleña de Los Grandes Lagos, jugando
a todas las bandas y debilitando a su vecino y aliado,
el ejército congoleño"
Un aspecto importante de la ejecución de la Operación Shujaa, que ha beneficiado principalmente a Uganda es la creación de una amplia red de infraestructura vial construida entre ambas fronteras. Estas carreteras tienen un especial valor para los ugandeses, que tiene en la RD Congo a uno de sus principales clientes, un comercio (470 millones de dólares en el 2024) que unas nuevas vías en buen estado conseguirían aumentar. Pero las exportaciones de Uganda también están relacionadas con el Congo como fuente de materias primas, las más de la veces mediante el contrabando.
El régimen de Kampala declaró en 2025 unas exportaciones de 62 toneladas de oro pero ninguna producción, señalando a la provincia congoleña de Iturri como origen de ese oro que sale ilegalmente hacia Uganda. Además, el mercado ugandés de madera también es ilegal, se alimenta en su mayor parte de las talas ilegales congoleñas, con madera de gran calidad, la mayor parte de esta extracción se realiza en territorio controlado por las ADF, lo que convierte a la milicia en un competidor.
Como vemos, hasta la fecha la Operación Shajaa solo ha tenido un impacto positivo real en las zonas cercanas a la frontera ugandesa; un balance que podría confirmar que Uganda está más interesada en proyectar su poder y proteger sus intereses económicos y estratégicos que en proteger a la población civil de la región fronteriza. Estos operativos militares conjuntos han servido a Uganda para tomar posiciones y control de territorios ubicados al Este del Congo y aumentar su poder en la explosiva como rica región congoleña de Los Grandes Lagos, jugando a todas las bandas y debilitando a su vecino y aliado, el ejército congoleño.
"El ejército congoleño, con soldados mal pagados,
oficiales corruptos que se quedan muchas veces
con sus salarios, altos mandos que en Kinshasa
actúan al margen de la dura realidad de los campos
de batalla, enfrentando al poderoso ejército de milicianos
del M23, poco hace frente a las ADF y el propio ejército
ugandés"
Además de todo ello, el ejército ugandés, que muchas veces actúa por su cuenta en las operaciones contra las ADF, también ha ocupado, por iniciativa propia, y al margen de lo que el gobierno congoleño pueda decidir, vastos territorios del Congo que controla como propios. El ejército de Uganda se ha desplegado lejos de la frontera común y se está estableciendo en ciudades congoleñas importantes como Benin, Butembo y Bunia, y están interviniendo en regiones estratégicas como Mahagi, donde no existe amenaza terrorista, sin dar explicaciones claras sobre su presencia.
![]() |
| Desde el 2014 hasta hoy más de 12,750 civiles congoleños han sido asesinados, registrándose 2,577 heridos, 3,196 personas desaparecidas y 2 millones de desplazados internos en el mismo periodo. |
Estos avances militares y económicos de los Ugandeses sobre territorio congolés, refuerzan su posición contra Ruanda, otro vecino importante y expansionista de la zona, que financió, armó y lanzó al M23 -grupo armado que controla el Este congoleño- contra la RD Congo tras el inicio de la Operación Shujaa, y ésta amplió a los territorios de actuación del ejército ugandés en el Congo tras la caída en poder del M23 de las importantes ciudades congoleñas de Bukavu y Goma, en una espiral de enfrentamiento entre ambos países a través de un tercero, el pueblo congoleño.
Por otra parte, el ejército congoleño, con soldados mal pagados, oficiales corruptos que se quedan muchas veces con sus salarios, altos mandos que en Kinshasa actúan al margen de la dura realidad de los campos de batalla, enfrentando al poderoso ejército de milicianos del M23 y con decenas de focos de violencia que enfrentar en el Este del país y más allá, poco puede hacer y poco hace frente a las ADF y el propio ejército ugandés.
"Con la Operación Shujaa se ha creado un nuevo
avispero en el Este congoleño en el que las ADF están
más dispersas y son más difíciles de controlar y
las fuerzas ugandesas se expanden por territorio
congoleño, desafiando Uganda a los poderes regionales
con sus avances militares y económicos"
Con lo señalado líneas arriba, queda claro que Uganda no tiene ningún interés real en proteger a la población civil o en acabar con las milicias de la ADF sino proteger sus intereses económicos, sus vías de contrabando de oro y madera robados en el Congo y las infraestructuras que favorecen el comercio con sus vecinos, alejando a esas milicias y a otros grupos armados de sus intereses. Muy al contrario, con la Operación Shujaa se ha creado un nuevo avispero en el Este congoleño en el que las ADF están más dispersas y son más difíciles de controlar -lo que sufre el pueblo congoleño cada día-, nuevas milicias atacan al ejército del Congo -apoyadas por el ugandés-, y las fuerzas ugandesas se expanden por territorio congoleño, desafiando Uganda a los poderes regionales con sus avances militares y económicos.
A todo esto, el ejército congoleño puede hacer poco más que defenderse y contemplar los avances de su socio, vecino y rival que lo debilita continuamente con apoyos a sus enemigos.



No comments:
Post a Comment